Cuando descubrí que para superar la ansiedad, NO tenía que entablar una batalla contra mí mismo… me tranquilicé mucho.  No se trata de enfrentarte a ella.  Luchar contra la ansiedad sólo genera más tensión y frustración, hacer eso era como cavar para tratar de salir del pozo.
Las taquicardias, mareos,… etc, son sólo síntomas de que algo en tí mismo no lo estas llevando bien.  Eso te genera una gran tensión interior y el cuerpo lo exterioriza mediante los síntomas.  Luchar contra los síntomas de la ansiedad es como tomar sólo paracetamol para la fiebre y no tomar el antibiótico que ha de eliminar el “virus” que la provoca.
Por lo tanto, el foco de nuestra atención NO ha de centrarse en lo mal que nos sentimos, sino en qué está provocando los síntomas.  La respuesta a ésa pregunta sólo tú puedes contestarla.  Ir al origen.
Todos, somos más o menos conscientes de qué nos hace sufrir.  Quizás sea que le damos demasiada importancia a lo que los demás piensan de nosotros,… o que en el fondo queremos tenerlo todo controlado,… o no sabemos enfrentarnos a las situaciones no salen como hubiésemos deseado,… no sé… cada cual tiene su propia razón o combinación de razones.  Cada cual ha de descubrir la suya o suyas propias.  Centrarme en éso, y no en los síntomas, me ayudó muchísimo.
No escuches los síntomas, escúchate a tí mismo.  Escúchate como lo harías a un buen amigo, a tu mejor amigo.  A tí mismo.  Sé comprensivo, paciente y cálido contigo mismo.