* Asumir radicalmente que está ahí. Que aunque no sea de nuestro agrado, forma parte de nuestra realidad. Y que por lo tanto negarla o luchar contra ella sólo lleva al desgaste. Comprender que toda lucha implica un conflicto, una tensión. Y toda tensión lleva consigo más ansiedad.
* No asustarte por sus síntomas, desde el más profundo convencimiento de que la ansiedad es inofensiva. Cuando sientas los síntomas en tu cuerpo permite que estén ahí, evitando adoptar una actitud de rechazo. Eso hará que se marchen antes.
* No recriminarte nada en relación a la ansiedad. No te culpes. Una vez más… déjate en paz siempre y en todo momento.
* Percibir la ansiedad sólo como una señal de tu cuerpo/mente de que algo en tu vida has de cambiar. Es sólo una señal de alarma avisándote que algo en tu vida has de cambiar.  La ansiedad es una oportunidad de cambio que, para salir de ella, inevitablemente has de realizar. Todos los que salen de la ansiedad coinciden que les ha cambiado la vida de forma positiva respecto a antes de tenerla.
Posiblemente estarás pensando “¡¡ Qué difícil !!” Pero… ¿¿acaso es más fácil permanecer como sigues hasta ahora sin aceptarla??
Trabaja en ti la aceptación, verás cómo a partir de ahí todo se vuelve más sencillo.