Existe un juguete infantil que podemos utilizar, como metáfora, para entender mejor lo que significa dejar de luchar contra la ansiedad y poder salir de ella. Se trata de un “atrapadedos chino”. Antes de continuar con la explicación, es necesario ver el siguiente vídeo en el que podemos ver en qué consiste.  

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Atrapadedos chino

 Como hemos visto, introducimos los dedos pero cuando queremos sacarlos, el atrapadedos se cierra y no podemos hacerlo. Cuanto más tiramos más se cierra y más atrapados quedamos. Ahí podemos llegar a desesperarnos y comenzar a tirar más y más… pero al hacerlo, más se cierra presionando nuestros dedos. Quedamos atrapados, nuestra movilidad se ve reducida. Nos hemos quedado presos. Es decir, la lucha no funciona para quedar libres.
Pero en cambio, si aflojamos, si lejos de resistirnos permitimos que nuestros dedos estén ahí e inclusive los introducimos un poco más, la trampa se afloja y es cuando podemos sacarlos quedando libres. 
De la misma manera con la ansiedad. Cuanto más luchamos más se cierra sobre nosotros, menos nos deja ir. Cuanto más queremos librarnos de ella, más presistente se hace. Nos quedamos presos de ella. Igualmente aquí la lucha no funciona para quedar libres. Por el contrario, cuando nos permitimos estar en ella, sin resistirnos, aceptándola, es cuando paradójicamente todo se afloja y quedamos libres. 
De aquí podemos extraer una gran lección de la ansiedad: es la lucha quien nos mantiene presos en ella. El problema no son los síntomas ni los pensamientos, el problema es la actitud de lucha que adoptamos ante ellos. 
Os animo a que os hagáis con este juguete infantil y experimentar esta reflexión. Dicha experiencia puede llegar a ser muy clarificadora.