Saber qué nos quiere decir la ansiedad, es uno de los procesos más enriquecedores que la persona puede realizar. Confieso que no es fácil descubrirlo, requiere un gran trabajo de auto-observación y sobre todo una gran dosis de honestidad hacia uno mismo. Aunar todo eso me llevó bastante tiempo. Es por ello que desde ya, te digo que no te agobies en encontrar respuestas, todos hemos de pasar por nuestros propios procesos. 
Cada cual ha de descubrir su propio mensaje, es algo tan íntimo que no muchas personas podrán decirte cuál es. Se trata más bien de un descubrimiento, no tanto racional, sino también instintivo y emocional. 
Son muchas las personas que me han pedido que escriba sobre este tema. Así que ahí van una serie de pistas que pueden ayudar a descubrir ese mensaje. 
Como decía, la auto-observación es vital. ¿Pero observar qué? AQUELLAS ACTITUDES EN LAS QUE ENCUENTRAS PAZ. Obsérvate en tu día a día sin juzgarte, y date cuenta de cuáles son las actitudes que adoptas ante las distintas situaciones y hacia ti mismo. Una vez hecho, mira a ver en cuáles de ellas descubres que has encontrado calma y serenidad. 
¿A qué actitudes hemos de estar especialmente atentos? Responder esta pregunta me lleva irremediablemente a las actitudes del Mindfulness
– Mente de principiante
– No juzgar
– Paciencia
– Confianza
– Aceptación
– No forzar
– Soltar 
Observa cómo cada vez que has adoptado alguna de esas actitudes has encontrado paz. Precisamente aquella que anhelas. Así que se trata de ir siguiéndole la pista a la paz en tu interior. Estar atentos a ella, qué actitud has adoptado justo antes de sentirla. De esa manera, a través de una auto-observación exenta de juicios y reproches, es como puedes ir aprendiendo de ti mismo. Ya no es que alguien te diga qué has de hacer, sino que es tu propia experiencia la que te va enseñando. A partir de ahí, es cuestión de ir repitiendo una y otra vez esas actitudes que has auto-descubierto, de ir recordándote en ellas. En el fondo se trata de un elegir paz hacia uno mismo y hacia lo que te rodea. Todo ello requiere un proceso que es simple pero no fácil. Cuando sintamos esto último, es el momento de aplicar esas mismas actitudes al propio proceso de ir cultivándolas (paciencia, aceptación, confianza,…).
Puede que al hacer esta práctica de ir siguiéndole la pista a tu paz, sientas que te resulta muy difícil porque tienes la percepción de que no tienes un minuto de paz. Si es ese tu caso, es cuestión de ir afinando. Como buscar manualmente una emisora de radio, pues siempre hay situaciones y personas en las que confiamos, aceptamos, soltamos, no juzgamos,… Es un ir detectando esas actitudes y observar cómo nos sentimos.
Confieso que la primera vez que me topé con ese listado, una de las primeras cosas que descubrí, es que reunía muchas de las actitudes que tuve que cultivar para salir de la ansiedad. Como si alguien hubiese hecho un compendio que resumía el trabajo que tuve hacer interiormente. Espero de corazón que esta experiencia te ayuden de la misma manera que me ayudó.