Quienes tienen ansiedad o hemos pasado por ella, sabemos que en más de una ocasión nos decimos esa frase. Como he intentado todo lo que ha estado a mi alcance y no ha funcionado, entonces “no puedo salir de ella”. A partir de ahí, cada vez que no logramos sentirnos mejor o el miedo nos abate, nos decimos “¿ves como no puedes?”. Con lo cual se refuerza la creencia de que efectivamente, no podemos y comenzamos a comportarnos como tal. Es así como el “no puedo” termina por convertirse en un muro infranqueable, como si nos hubiese caído encima una sentencia de por vida. Y cuando nos creemos eso… “tiramos la toalla”, y eso sí que es duro, lo sé por experiencia porque la tiré durante varios años y no la recogía.
Pero no es que de la ansiedad no se salga, sino que sólo estamos vivenciando y experimentando la creencia del “no puedo”. La ansiedad ni es una enfermedad ni es crónica. Y esto último no sólo lo digo por experiencia propia, ni por la de otras muchas personas que también han salido de ella, sino que lo afirman psicólogos especialistas en la materia. 
Y entonces si el “no puedo” no es real… ¿qué es entonces lo real? Que no sabes. “NO SÉ SALIR DE LA ANSIEDAD“. Eso sí que se ajusta a la realidad. Que no sabes las técnicas y desconoces las estrategias para ello. En el fondo sufrimos por desconocimiento, no porque no podamos, sino porque no sabemos. Y si no sabes entonces sí que hay solución, porque hay profesionales que te enseñan y muchas personas que que te pueden ayudar. Fíjate cómo el “no sé salir de la ansiedad” te sitúa en un estado mental distinto al “no puedo”. Más positivo. Sé que ninguna de las dos opciones es agradable, sobre todo si llevas mucho tiempo, pero la primera es más realista y hace que abras a otras posibilidades. La segunda te estanca, te autosentencias. 
¿Que aún no has encontrado a ese profesional capaz de ayudarte? No desistas, no tires la toalla. Incluso hay psicólogos online que son tan efectivos como los presenciales. Además de profesionales, hay otras personas que puede hacer grandes aportaciones a que te encuentres mejor. He conocido a muchos que el yoga y la meditación les ha ido fantástico para salir adelante (entre ellas yo). 
Sé práctico, ponte las cosas fáciles y sobre todo “no tires la toalla”. Sé que hay momentos, e incluso épocas, en los que resulta difícil no tirarla, pero también sé que es necesario no hacerlo. Así que sécate el sudor con la toalla y ¡tira p’alante!, que de la ansiedad se sale.