El miedo es la emoción de la protección. Su única función es ésa. Así que… ¿de qué nos protege?
¿De perder la imagen que hemos forjado ante los demás?
¿De la sensación de no controlarlo todo en la vida?
¿De no ser aceptados por los demás?
¿De no ser 100% competentes en todo?
¿De verdad vale la pena tanta defensa para proteger eso?
¿De verdad vale la pena sufrir por ello?
Cuando elegí mi felicidad y bienestar, a estar protegiendo los pensamientos de los demás… fue uno de esos puntos de inflexión que me ayudaron a salir de la ansiedad.