En las consultas individuales que realizo, cada vez me encuentro más personas que manifiestan tener ansiedad debido a que no terminan de cambiar ciertas situaciones de su vida. Quizás su relación de pareja o familiar, su situación laboral… Y es que solemos decirnos “hasta que no TENGA tal o cual situación, no podré SER feliz”. Salvo situaciones excepcionales de maltrato físico o psicológico, en el fondo ahí lo que estamos haciendo son dos cosas. La primera es posponer o condicionar nuestra felicidad, ya que hay personas más felices con bastante menos de lo que tenemos. Y segundo y lo más importante, ahí lo que hacemos es condicionar nuestro SER a lo que podamos TENER. Es decir, creemos que para llegar a SER de una determinada manera primero hemos de TENER x condiciones. Solemos decirnos frases del tipo “Hasta que no TENGA ese trabajo ideal no podre SER libre”. Sin darnos cuenta de que en el fondo ese tipo de creencias son falsas ¿Por qué? Pues porque es justo al contrario. Primero hemos de trabajarnos para llegar a SER lo que anhelamos, ya que en función de lo que somos así haremos, y según hagamos así alcanzaremos. Es decir, en función de lo que somos, así hacemos, y en función de lo que hacemos así tendremos tal o cual situación.
Por ejemplo, si yo deseo ser una persona más libre, primero he de preguntarme ¿cuánto de libre me dejo yo ser? ¿Cuánta libertad me permito en lugar de tanto controlarme o exigirme? Si yo no me dejo en libertad… me sentiré preso allá donde esté y haga lo que haga, independientemente de mi trabajo, pareja o familia. En cambio, si voy tomando conciencia del control, la represión que ejerzo sobre mi, es no dejarme en paz,… al tomar conciencia podré decidir ACTUAR de forma más coherente con mis valores de libertad. Y al actuar de una manera diferente en mi vida, inevitablemente viviré situaciones de libertad. Es decir, si quiero vivir más libre, primero he de SER más libre interiormente para poder HACER cosas que me lleven a esa libertad. Y todo ello es un trabajo que lleva su tiempo, paciencia y comprensión.
Así que en ese alcanzar nuestros sueños, no perdamos de vista de que es el trabajo sobre nuestro SER el que nos permite HACER aquello que nos lleva a TENER lo que anhelamos. Puede que hoy mismo no alcancemos nuestros sueños, pero sí que podemos trabajar esos sentimientos y emociones que nos surgen en ese caminar que nos lleva a ellos. Y éso es lo mejor que podemos hacer hoy por nosotros mismos y por nuestros sueños. De esa manera lo que verdaderamente nos enriquece como personas, no es el alcanzar nuestras metas, sino lo que  apreHendemos en el camino para alcanzarlas. Quizás he tenido que aprender a pedir ayuda cuando lo necesito, a que no tengo que “comérmelo” todo solo, desdramatizar la opinión de los demás, valorar mis necesidades, no perderme en los detalles, a relativizar más las cosas,… Son muchas las enseñanzas que puede haber en ese caminar y cada persona habrá de descubrir las suyas. Y son precisamente esas enseñanzas las que nos hacen crecer como personas, llegando así a SER la persona de nuestros sueños. De esa manera las metas se convierten en un medio, no un fin de sí mismas.
Trata de ser la persona de tus sueños…
y tus sueños ya se habrán hecho realidad.