Consejos básicos

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No tengas prisa por salir de la ansiedad. Quizás tengas momentos en los que deseas que la ansiedad se marche de tu vida ¡YA!. Si es así, date cuenta que dicho deseo añade más “leña al fuego”, haciendo que ésta se incremente. Independientemente de lo que deseemos, hay un tiempo para cada cosa y cada cosa precisa su tiempo. Seguro que mucha gente te habrá dicho “ten paciencia”. Párate un momento a pensar en la palabra PACIENCIA, realmente está formada por dos palabras: paz y ciencia, esto es, PAZ Y SABIDURÍA. Trata de comprender la ansiedad, cómo funciona, de comprenderte… cambiar creencia y pensamientos… y haz lo posible por mantener tu interior en paz.
No luches contra la ansiedad. Toda lucha implica tensión y estrés. Si luchas contra ella tendrás dos ansiedades, la que tienes y la ansiedad que te produce la lucha.
Para salir de la ansiedad no se trata de entablar una guerra contra ti mismo/a. Hay cosas en la vida, que no se superan apretando los puños y la ansiedad es una de ellas. 
Duerme correctamente. Dormir 7 u 8 horas por la noche es fundamental, en un cuerpo descansado hay menos espacio para la ansiedad. Hay estudios que demuestran, que tener una buena calidad de sueño, es de gran ayuda para las personas con problemas de ansiedad. Para salir de la ansiedad hay que ser muy constantes en determinadas cosas, hacer lo posible por tener un sueño de calidad es una de ellas.
Practica ejercicio físico: El ejercicio libera endorfinas que reducen la ansiedad, existe una gran variedad, elige el que te más te guste, incluso andar es beneficioso. Hay ejercicios especialmente recomendados para la ansiedad, como pueden ser el Yoga o el Thai Chi, yo me inicié en éste último cuando tenía ansiedad y al tiempo empecé a notar sus buenos efectos. En el apartado “Videos”, tenéis enlaces para practicar ambos ejercicios orientados a principiantes. 
Distrae la mente: Sé que la ansiedad hace que estés constantemente pensando en ella y mi experiencia me dice, que precisamente eso hace que ésta aumente. No hagas que tu vida gire en torno a la ansiedad. Si tienes algún hobby, practícalo con más frecuencia. Trata de estar ocupado/a en tus quehaceres diarios, haz cosas que te gusten y trata de vivir como si no tuvieses ansiedad. Pero ojo, no se trata de distraer la mente para no sentir ansiedad, ya que la experiencia me dice que eso en el fondo es luchar contra ella, sino hacer tus quehaceres y hobbys porque es tu vida. Lo sé, es muy fácil decirlo y difícil llevarlo a la práctica, pero también sé que es muy necesario hacerlo. 
Aprende a decir NO, sin sentirte culpable. Querer contentar a todo el mundo es una fuente de ansiedad potentísima, además de una tarea imposible de alcanzar. En el fondo terminas viviendo al son de los dictados de los demás, quedando tus opiniones y deseos en un segundo plano. Tienes total derecho a decir NO, cuando así lo consideres oportuno y además sin sentirte mal por ello. 
Haz las tareas de una en una: No juntes todo lo que has de resolver en un mismo instante, ni en tu cabeza ni en tu vida diaria, cualquiera se estresaría. Ordena las cuestiones por prioridad y serenamente piensa en ellas de una en una. Organízate el día, date el tiempo suficiente para hacer cada una de las tareas que has de realizar y no te olvides de encontrar un hueco para la relajación, meditación, lectura, hacer algo de ejercicio, hobbys… En definitiva, busca a lo largo del día, el momento para hacer esas actividades que dan la sensación de “recargar las pilas”, esto es fundamental para poder superar la ansiedad. Sé constante en ello.
No te agotes: En tu día a día, haz lo posible por tomarte un pequeño descanso cada cierto tiempo, aunque sea mentalmente. Dosifícate y no esperes a notar los primeros síntomas de cansancio para relajarte un poco. Si te planificas, unos minutos de descanso no supondrán mucho en tu tarea y te ayudarán a rebajar tu nivel de estrés.