TIPS PARA SALIR DE LA ANSIEDAD

Aquí tenéis las publicaciones que se realizan casi diariamente en Facebook, de esta manera podréis meditarlas más tranquilamente sin las distracciones propias de la red social. Dado que han sido muchos años publicando en FB, poco a poco iré subiendo los distintos post. 

Uno de los grandes miedos en la ansiedad es perder la cabeza, volvernos locos. Esa sensación la tuve especialmente intensa durante años. Nada más lejos de la realidad, la ansiedad no produce daño físico ni mental. Y eso no sòlo lo digo yo por mi experiencia ​personal, también lo dicen las autoridades sanitarias.
Pero es muy curioso. Normalmente antes de que apareciera la ansiedad en nuestras vidas, íbamos a toda prisa, siempre acelerados, exigiéndonos por encima de nuestras posibilidades, culpàndonos por todo, preocupados por el futuro, sin olvidar el pasado, hiperpendientes de lo que pensaban los demás,… Y A TODO ESO LO LLAMÀBAMOS ¡¡LO NORMAL!!??
¡¡POR DIOS ÉSO SÍ QUE ES UNA LOCURA!!!
De ansiedad nadie se vuelve loco, pero sí que he visto a muchas personas volverse cuerdas tras su paso por ella. Más respetuosas consigo mismas, más coherentes con su sentir, sin autoexigencias absurdas, sin tanto ego, soltando creencias erróneas,…
Así que lejos de perder la cabeza… la ansiedad es una llamada a la cordura.

Vamos por la vida ocupándonos de la casa, el trabajo, enseres, familia, amigos, compañeros, situaciones,… en una inercia que nos mantiene enfocados en el exterior ¿Pero dónde quedas tú como persona entre todo ello? ¿Qué hay de ti?
Cuando alguien se nos acerca le preguntamos “¿Cómo estás?” con interés y cariño, con una predisposición a cubrir lo que pueda necesitar. Pues bien ¿cuándo fue la última vez que te trataste de esa manera? Por eso es bueno detenerse todos los días y preguntarse: “Oye (tu nombre) ¿cómo estás?” Igualmente con interés y cariño, con una predisposición para ayudarte a cubrir tus necesidades.

Andamos todo el día con la mente puesta en el futuro. No sólo las personas con ansiedad, sino ¡todo el mundo! Por lo tanto en el fondo cuando nos llega la ansiedad, en ese aspecto no hacemos nada distinto a lo que hacíamos antes de que apareciese. Sí en intensidad, pero no en el fondo.
Estamos pendientes del futuro cuando en verdad al futuro no lo necesitamos para nada, pues todo está ocurriendo en el ahora. Por lo tanto lo que necesitamos es ocuparnos de nuestro presente. El futuro no puede hacernos daño porque allí no ocurre nada. Nada está ocurriendo allí. En el futuro nada está sucediendo.Todo está ocurriendo en este instante. Todo está aquí y ahora, no hay nada más que vivir.

Ahora es cuando más te necesitas, no te abandones. El hecho de que te ocupes de ti, no quiere decir que seas un egoísta, sino que eres responsable de ti mismo.

¿CUÁNTA ANSIEDAD NOS PRODUCE LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS?
Todos nos formamos una imagen mental de los demás ¿Verdad? Esa persona es tal… es cual… inteligente, tonta, atractiva, fea, agradable, desagradable,… Y vamos así clasificando a quienes nos rodean. Fíjate cómo a partir de ese momento, dejamos de ver a la persona tal cual es, para ver sólo aquello que confirme la imagen mental que nos hemos formado sobre ella.

Pues bien, los demás hacen lo mismo respecto a nosotros. 
Se forman una imagen de nuestra persona y dejan de vernos tal cual somos, para ver en nosotros sólo aquello que confirme la imagen que se montaron. Así que cuando nos critican, no nos critican a nosotros, sino que lo que están criticando es a la imagen mental que ellos se han hecho y que nada tiene que ver con nosotros. Cuando una persona nos critica, en realidad se trata de un asunto entre ella y su mente. Es decir, un asunto entre ella y ella. Por lo tanto… ¿vale la pena sufrir por la crítica? Y lo que es más… ¿vale la pena dedicar tanto esfuerzo, energía y tiempo a proteger los pensamientos de los demás?

Queremos estar en otro momento.
Queremos estar en otro lugar.
Queremos sentirnos de otra manera.
Queremos ser de otra forma.
Así es como estamos en guerra con el tiempo.
En guerra con el espacio.
En conflicto con nuestro sentir.
En conflicto con nuestra forma de ser.
Queremos sentir paz pero… ¿quién puede sentir paz mientras se está en guerra y conflicto? Nadie ¿Quién puede transformar la realidad si sólo permanece en lo imaginario? Nadie.
Si queremos solucionar algo de nuestra vida, sólo hay un lugar el que podemos hacerlo: AQUÍ.
Sólo un momento en el que podemos actuar: AHORA.

Importantísimo el deporte para salir de la ansiedad. Se hace poca difusión, pero es necesario tomar buena conciencia de ello y tomarlo como uno de los pilares básicos para nuestro bienestar. Personalmente hice Tai Chi y ciclismo. Y os puedo asegurar que se convirtieron en un puntos clave para salir adelante. El Tai Chi me ayudó a enfocar la atención, centrarme, relajarme y sentirme desde una perspectiva mucho más beneficiosa. El ciclismo me ayudó a “expulsar” ese exceso de energía que solía tener debido a que mi nerviosismo era permanente. El deporte hace que nuestro organismo genere endorfinas naturales que son contrarias a la ansiedad.
Pero ojo, no practiquéis deporte para no sentir ansiedad. Yo también caí en eso, hasta que me di cuenta que estaba convirtiendo la actividad física en otra fuente de tensión. Es importante que se practique disfrutando de la propia actividad. Por eso haced el deporte que más os guste. Incluso andar es buenísimo.
Sé que en la agorafobia realizar deporte en la calle es muy complicado e incluso imposible en determinadas épocas. Pero hay actividades como el Tai Chi, el yoga y pilates que se pueden realizar dentro de casa. Aunque lo ideal es no abandonar esa tendencia de realizar actividades fuera del hogar.
Si no hacéis deporte, hacedlo, de verdad que será una de esas cosas de las que nunca os arrepentiréis.

La salida del miedo está atravesando el propio miedo. Es allí, al otro lado, cuando te das cuenta de que no había nada que temer. Pero no basta que alguien en Facebook te lo diga, sino que has de experimentarlo tú de manera íntima y personal. Esto que estoy diciendo, a nivel de pensamiento todos lo entendemos muy bien. Pero una cosa es entender y otra VIVENCIAR, EXPERIMENTAR. Sólo así deja de ser algo que alguien te cuenta para ser algo que tú has experimentado. Es decir, que para que realmente exista una transformación, hemos de VER con nuestros propios ojos, andar con nuestros propios pies y sentirlo en nuestra piel. No con los de nadie.
Pero el problema está en atravesar ese miedo ¿verdad? Lo sé. Algo que me ayudó fue darme cuenta de que lo que yo creía que era un “veneno” realmente era el “antídoto” a mi sufrimiento. Esto es, que lo que yo no quería tomar, era lo único que me podía sanar. Cuando sentimos miedo, realmente lo que tenemos delante es la solución. Así que… cuando huimos del miedo huimos de la solución.

Cuando se tiene ansiedad, tendemos a leer muchísimo sobre ella. Llegamos a conocer la teoría como si hubiésemos cursado un máster sobre ansiedad. La teoría nos la sabemos, pero la práctica… eso ya es otro cantar.
Y eso ocurre porque tratamos de comprender qué nos pasa y cómo salir de ella desde el pensamiento. Pero para verdaderamente descubrir el cómo salir de la ansiedad, no sólo se hace desde “la cabeza”, sino desde LA EXPERIENCIA. Hemos de ir a la experiencia una y otra vez, una y otra vez, porque es ésta la que verdaderamente nos va a enseñar a salir de la ansiedad. Comprobar qué actitudes internas funcionan para ganar en bienestar y cuáles no. Ver qué me quieren decir esas actitudes. Comprobar que el miedo irreal es sólo una creencia, no una realidad. Ver con mis propios ojos que efectivamente es irreal.
Toda esa comprobación y todo ese darse cuenta, sólo y exclusivamente puede darse mediante la experiencia. Sin acción no hay evolución.

Vale más un minuto de tu propia experiencia personal, que 1000 consejos, libros, vídeos y charlas sobre ansiedad. La práctica es nuestra verdadera maestra. ¿Que es difícil? Sí, lo sé. Pero si lo que estamos buscando es algo fácil y rápido para salir de la ansiedad… Me pasé muchos años precisamente tratando de encontrar algo fácil y rápido, sin darme cuenta de que lo único que estaba haciendo así era prolongar mi ansiedad en el tiempo, tratando de encontrar algo que no existe. Ante eso me vi en la disyuntiva de “atravesar el miedo para salir de la ansiedad o continuar sufriendo como hasta ese momento” Esa disyuntiva es dura, porque ninguna de las dos salidas era fácil. Y me quedé bastante tiempo paralizado, pues veía que todo era sumamente complicado. Pero encontré algo que suavizaba ese atravesar el miedo. Esto es, la aceptación, la no lucha, la no reacción, el poner los pies en la más pura realidad sin pelearme con ella y la ayuda de un profesional de la psicología. ¿Que aceptar el miedo, la ansiedad, los síntoma,.. es también difícil? Digamos que es complicadamente sencillo. En el fondo se requiere la misma actitud que cuando nos disponemos a dormir. Es un soltar, aflojar, entregarse sin resistencias a lo que pueda llegar en los siguientes minutos, que en definitiva es entregarse a lo que la vida nos pueda traer.

En muchas ocasiones solemos decir “es que no me quiero” y enseguida una profunda tristeza nos abate. Pero… en el fondo… no es cierto que no nos queramos. Tenemos esa sensación, pero no es del todo cierta. 
¿Por qué digo esto? Cuando queremos a alguien, le deseamos lo mejor de lo mejor, es decir, que sea feliz ¿Verdad? Por lo tanto el amor está estrechamente ligado al deseo de felicidad.
Pues bien ¿qué es lo que siempre has deseado para ti? ¿Qué es lo que íntimamente has buscado en tu vida? ¿Acaso no ha sido ser feliz? SÍ. Todo ser humano, lo que más desea para si mismo es ser feliz. Por lo tanto… TE QUIERES. Así que por favor, no vuelvas a hundirte en torno a la idea de que no te quieres porque no es cierto. Quererte te quieres, de lo contrario no desearías para ti ser feliz que en el fondo es lo que deseas ¿Que necesitas profundizar y expandir el amor hacia ti mismo? Posiblemente sí. Pero eso es muy distinto y nos sitúa en un plano muy distinto al de “no me quiero”. Situarnos en un plano más real siempre nos pone en un mejor punto de partida.
RECONOCE EL AMOR QUE TE TIENES. Y desde esa plataforma… trátate con cariño, dulzura, compasión,… verás como todo se ablanda y suaviza.