Por cómo estás conmigo mismo/a.
Por cómo te relacionas con lo que sientes.
Por qué haces con tu persona.
Por qué te dices y cómo te lo dices.
Tu bienestar empieza por ti. Hay un espacio en tu interior al que sólo tú puedes llegar y es ahí donde todo se fragua. Es la actitud que tienes ante lo que ocurre en ése espacio lo que determina en buena medida el cómo te sientes.
Ése espacio interior es el lugar en el que ya de extenderse el amor propio. El tratarte con dulzura, comprensión, consideración, bondad, ternura,… Nos quejamos de cómo nos tratan los demás ¿Pero cómo te tratas tú? Eres digno, eres digna de tratarte con respecto.